Asociación de Mujeres La Esperanza

27 de Septiembre de 2017
Asociación de Mujeres La Esperanza

                                           

 

 

A varios kilómetros de la Vía Panamericana, carretera que bordea los valles y montañas del occidente colombiano, se encuentra la vereda San Isidro del municipio caucano de Santander de Quilichao. La zona, que durante varias décadas sufrió los embates del conflicto armado colombiano, hoy es una importante despensa agrícola para el país y en ella se produce uno de los mejores cafés del mundo.

 

Precisamente en esta zona y justo en medio de la época más difícil del conflicto armado, año 1988, surgió la Asociación de Mujeres la Esperanza, una agremiación de 13 mujeres cultivadoras de café que se reunió para juntar esfuerzos en pro de garantizarse el mejoramiento de la calidad de vida y aumentar la productividad de sus tierras con miras a vender al mercado nacional e internacional. actualmente la Asociación está compuesta por 32 integrantes, entre hombres y mujeres, muchos de ellos descendientes de las mujeres fundadoras.

 

Apoyadas en años anteriores por el Programa Colombia Responde de USAID, así como por otras entidades del Gobierno colombiano, que les dotaron con herramientas tecnológicas y asistencia técnica para aumentar la productividad y calidad de su café; en los últimos dos años la organización estaba viendo la necesidad de una nueva inyección de capital que les permitiera tener mejor flujo de caja para la compra de café a sus asociados en época de cosecha, sufragar gastos relacionados con el transporte y pago de jornales, entre otros gastos.

 

Fue así que en el mes de abril de 2017 se inició el apoyo de la Iniciativa de Finanzas Rurales permitiendo a estas lideresas adquirir algunas competencias empresariales y organizar administrativamente su asociación y ser presentada al Banco de Bogotá.  El Banco realizó un crédito de $7.000.000 a esta asociación lo que les ha permitido renegociar las condiciones de venta del café con los compradores, cumplir a las productoras con el pago inmediato de su producto lo que le brinda estabilidad y lealtad a la asociación, además de poder aumentar los ingresos de sus familias.

 

Actualmente la Asociación ha cumplido con los pagos mensuales del crédito, y han hecho abono al capital prestado y se encuentran estableciendo una relación de confianza con el Banco. Las asociadas se preparan para la compra de la siguiente cosecha, donde esperan contar con el Banco de Bogotá como aliado estratégico y estar más fortalecidas con la asistencia que les ha brindado la Iniciativa de Finanzas Rurales, conocer mejor su negocio y poder gerenciarlo de una forma que les permita generar acciones para la sostenibilidad del mismo y con esto seguir aportando a la calidad de vida de su comunidad.

 

Por:  Blanca Cecilia Ordóñez Camacho

Consultor Regional IFR Cauca – Valle

 

Con el trálier de servicio al cliente, Davivienda espera llevar su oferta a más lugares de Colombia. Foto: archivo Davivienda.

 

 

 

Desde el año 2016, USAID, a través de IFR, ha trabajado de la mano de Davivienda para ampliar la oferta de productos y servicios que el Banco lleva a las zonas rurales de Colombia, especialmente al segmento agro. En este marco se llevaron a...

Tres de las creadoras de la Fundación Nuevo Renacer en su sede en Valencia (Córdoba).  Foto: Archivo Fundación Nuevo Renacer.

 

 

 

La Fundación de Mujeres Renovadas por el Señor Nuevo Renacer ha afrontado muchas...

Inclusión financiera con enfoque diferencial

 

 

La Iniciativa de Finanzas Rurales (IFR), cuyo fin es llevar servicios financieros oportunos y acordes a las necesidades de los pobladores de  197 municipios rurales de Colombia, partiendo del respecto y el reconocimiento de su cultura y...

Soy Líder Bancompartir

 

 

La inclusión financiera, entendiéndose como la posibilidad de que personas naturales y/o jurídicas puedan acceder a productos financieros acordes a sus necesidades[1]...

Volver arriba